| Sumario: | <p>La pandemia de COVID-19 ha provocado una crisis mundial sin precedentes. En marzo de 2020, debido al cierre de instituciones educativas públicas y privadas no imprescindibles, los profesionales de la primera infancia tuvieron que adaptarse y responder rápidamente a las demandas de distanciamiento social, higiene, nuevos protocolos y transición a la educación en línea. Alternativamente, los educadores se dedicaron a la enseñanza y el aprendizaje a distancia, cuando las familias a las que sirven carecían de recursos tecnológicos para las modalidades en línea. El presente estudio examina cómo los maestros de primera infancia en Estados Unidos y varios países de América Latina enfrentan los desafíos que presenta COVID-19. El estudio refleja claramente la relevancia de los desafíos que enfrentan los educadores de niños pequeños, como la falta de preparación para la enseñanza y el aprendizaje a distancia, las deficiencias en las capacitaciones previas y en el servicio para abordar las necesidades educativas de los niños pequeños a distancia, y la necesidad trabajar de manera diferente con los cuidadores. La formación y el desarrollo de los docentes deben incluir el conocimiento, las habilidades y las disposiciones necesarias para reconsiderar y participar con éxito en la enseñanza y el aprendizaje a distancia.</p>
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