Trabajos psicológicos del adolescente

<p>El objetivo de este trabajo fue conocer c&oacute;mo la participaci&oacute;n en redes virtuales, grupos y actividades deportivas, religiosas, sociales o comunales estructuradas regulares, y con al menos, una permanencia de un a&ntilde;o influyen en la elaboraci&oacute;n de lo...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor principal: Kaufmann Kappari, Etty Helen
Otros Autores: Romero Vargas, Silvia
Formato: Proyecto
Lenguaje:español
Publicado: Instituto de Investigación en Educación, Universidad de Costa Rica 2017
Materias:
Acceso en línea:http://repositorio.inie.ucr.ac.cr/handle/123456789/466
Descripción
Sumario:<p>El objetivo de este trabajo fue conocer c&oacute;mo la participaci&oacute;n en redes virtuales, grupos y actividades deportivas, religiosas, sociales o comunales estructuradas regulares, y con al menos, una permanencia de un a&ntilde;o influyen en la elaboraci&oacute;n de los trabajos psicol&oacute;gicos propios de la adolescencia. Por ser un estudio exploratorio, el dise&ntilde;o propuso una libre escogencia de los participantes, tom&oacute; en cuenta los intereses particulares; por ejemplo, en este caso se elije trabajar con j&oacute;venes de tres grupos de edad: 13 a&ntilde;os y 0 meses a 14 a&ntilde;os y 11 meses; 15 a&ntilde;os y 0 meses a 16 a&ntilde;os y 11 meses; 17 a&ntilde;os y 0 meses a 18 a&ntilde;os y 11 meses. Esto con el fin de conocer las diferencias con respecto al enfrentamiento de los seis trabajos psicol&oacute;gicos propuestos por Ricardo Rodulfo en relaci&oacute;n con la edad del adolescente. Se aplicaron dos t&eacute;cnicas: cuestionario de oraciones incompletas y entrevista grupo focal. En total, participaron 779 personas. Algunas de las conclusiones del estudio se mencionan a continuaci&oacute;n: En la adolescencia hay un encuentro con la p&eacute;rdida de un lugar, muchos cierres y muchas aperturas, cambios y movilizaciones. As&iacute; nos lo han hecho comprender las personas entrevistadas y encuestadas para esta investigaci&oacute;n. Se dejan paulatinamente ciertas relaciones de dependencia hacia las personas adultas y pasan a la confrontaci&oacute;n de su ser desde una posici&oacute;n sexual: ser hombre, ser mujer, ser sujeto deseante. El cuestionamiento a lo establecido se enlaza con la b&uacute;squeda por una independencia. Una articulaci&oacute;n compleja, sobre todo para las personas adultas que est&aacute;n cerca de la adolescencia. Tambi&eacute;n se pone en marcha el encuentro y re-significaci&oacute;n de insignias del pasado: aquello que les fue heredado de su familia y de la cultura. Para oponerse o aceptar esos ideales que le traspasaron sus familiares, la persona adolescente tiene que atravesar un reconocimiento de su historia. El psicoanalista Mariano Fern&aacute;ndez (2010) propone la adolescencia como un movimiento que permite a la cultura revisarse, analizarse, re-pensarse. Esto porque, seg&uacute;n el autor, la adolescencia sostiene una pregunta permanente hacia la ley. Coincidimos con Fern&aacute;ndez en que la adolescencia le aporta a la cultura un tiempo de reflexi&oacute;n. Las investigadoras proponen que las instituciones, lejos de acallar las voces de las personas adolescentes, m&aacute;s bien est&aacute;n llamadas a garantizar los espacios donde la adolescencia realice un trabajo, una elaboraci&oacute;n subjetiva para incluirse en el discurso social y no solo para oponerse desde la palabra o el acto.</p>