Formas de lucha y organización de las maestras costarricenses: 1930 - 1940.

<p>Con el objetivo de recuperar la historia de los movimientos sociales y las formas de lucha de las maestras costarricenses durante el per&iacute;odo comprendido entre 1930-1940, adem&aacute;s de analizar los 58 niveles de conflicto, el patr&oacute;n de protesta social, la acci&am...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor principal: Herrera Zavaleta, Rosalila
Formato: Proyecto
Lenguaje:español
Publicado: Instituto de Investigación en Educación, Universidad de Costa Rica 2000
Materias:
Acceso en línea:http://repositorio.inie.ucr.ac.cr/handle/123456789/154
Descripción
Sumario:<p>Con el objetivo de recuperar la historia de los movimientos sociales y las formas de lucha de las maestras costarricenses durante el per&iacute;odo comprendido entre 1930-1940, adem&aacute;s de analizar los 58 niveles de conflicto, el patr&oacute;n de protesta social, la acci&oacute;n contestataria, la problem&aacute;tica de la educaci&oacute;n y del g&eacute;nero, la respuesta estatal y las formas de represi&oacute;n, y los aportes de las maestras costarricenses en el campo organizativo y de lucha, la investigadora revis&oacute; varias fuentes escritas y realiz&oacute; entrevistas a alumnas de las maestras involucradas. La d&eacute;cada de 1930-1940 se caracteriza por un proceso social din&aacute;mico, contradictorio, cargado de prejuicios y moldes patriarcales, en el cual las maestras encuentran la posibilidad de trasgresi&oacute;n, lucha y transformaci&oacute;n. El informe se divide en cinco cap&iacute;tulos. En el cap&iacute;tulo I se abordan las principales corrientes de pensamiento de la &eacute;poca ligados a las luchas emprendidas por las maestras: el pensamiento teos&oacute;fico (promovido por varios de los educadores que trabajaban en la Escuela Normal y que se lo transmitieron a las estudiantes de dicha instituci&oacute;n, junto con la teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n y las ideas de una educaci&oacute;n mixta), y la corriente liberal (que concibe la educaci&oacute;n como factor eficiente del desarrollo social y agente fundamental para lograr la modernizaci&oacute;n capitalista). El segundo cap&iacute;tulo se centra en los antecedentes de la lucha y la organizaci&oacute;n, como la formaci&oacute;n y beligerancia de la Escuela Normal, el Colegio Superior de Se&ntilde;oritas y la Liga Feminista. El cap&iacute;tulo III trata sobre las maestras en la d&eacute;cada del treinta y su participaci&oacute;n en relaci&oacute;n con las repercusiones de la crisis econ&oacute;mica de 1929, el debilitamiento de las condiciones de trabajo, y la situaci&oacute;n subordinada de la mujer con respecto al hombre. El cap&iacute;tulo IV aborda el tema de las maestras y su militancia comunista y rescata la labor de destacadas intelectuales del calibre de Carmen Lyra y Luisa Gonz&aacute;lez. Se enfatiza, adem&aacute;s, la importancia que esta asociaci&oacute;n tuvo para alcanzar el derecho al voto femenino y la cr&iacute;tica al sistema educativo, as&iacute; como la represi&oacute;n estatal que sufrieron quienes fueron pol&iacute;ticamente activas. Por &uacute;ltimo, el cap&iacute;tulo V rese&ntilde;a el papel de las maestras en la lucha por el sufragio femenino y la importancia sobresaliente de la Liga Feminista, y se resaltan las contradicciones del movimiento, como la exclusi&oacute;n de los sectores populares y la defensa de valores tradicionales promovidos por la sociedad patriarcal: el nacionalismo, el legalismo y el papel maternal de la mujer en el hogar.</p>